
Hace más de una década, Álvaro Vargas Llosa, Carlos Alberto Montaner y Plinio Apuleyo Mendoza publicaron el Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano, texto que consiguió retratar verazmente en sus páginas a aquel típico gobernate populista y mercantilista responsable de que, en la mayoría de países latinoamericanos, el decenio de los 80 fuera conocido como la década perdida.
Aunque ahora se desvive tratando de mostrarse como un gobernante moderno, convencido de las bondades del mercado, Alan García, durante su primera gestión hizo los "méritos" suficientes para personificar en la realidad al personaje que era tema de aquel libro escrito a seis manos.
Incluso últimamente el primer mandatario ha dado muestras de aún lleva dentro de sí ,el espíritu de aquel idiota que condujo los destinos del Perú durante la segunda mitad de la década de los 80. Claro está, ahora sus arranques son más contenidos y se llevan a la práctica mediante medidas más "sofisticadas" que un burdo control de precios o la simple impresión de papel moneda sin valor.
Prueba de ello es la reciente aprobación del reglamento la Ley N° 29231: Ley de Saneamiento Financiero de los Prestatarios del Banco de Materiales, mediante el cual se permite la condonación de deudas contraidas por prestatarios en extrema pobreza o que padezcan alguna discapacidad grave. Según el Gobierno, esta medida beneficciaría a 267 mil familias pobres a nivel nacional.
Sin embargo, cabe preguntarse si los S/. 570 millones que implica la implementación de esta decisión, no pudieron ser mejor empleados a través de políticas más focalizadas que beneficien directamente a los sectores donde se quiere llegar.
En un contexto de recursos fiscales cada vez más escasos, si ya existen entidades como CONADIS o el propio MINDES, más especializadas en el diseño de políticas sociales dirigidas a estos grupos afectados, hubiese sido más eficiente emplear estos fondos en ampliar la cobertura de sus diversos programas que ellas llevan a cabo.
Todo esto sin contar con el pésimo precedente en términos de incentivo al riesgo moral (para qué me preocupo en cumplir con mis pagos si siempre el Estado va a perdonarme la deuda en último momento) que esta medida representa.
En la misma línea va la disminución de la cuota inicial en los programas MIVIVIENDA de 10% a 1%. Si los usuarios piensan ingenuamente que esta política facilitaría su acceso a una vivienda, valdría recordarles que el aparente menor desembolso de dinero de hoy, se verá reflejado posteriormente en mayores cuotas mensuales o plazos más largos en los préstamos.
Prueba de ello es la reciente aprobación del reglamento la Ley N° 29231: Ley de Saneamiento Financiero de los Prestatarios del Banco de Materiales, mediante el cual se permite la condonación de deudas contraidas por prestatarios en extrema pobreza o que padezcan alguna discapacidad grave. Según el Gobierno, esta medida beneficciaría a 267 mil familias pobres a nivel nacional.
Sin embargo, cabe preguntarse si los S/. 570 millones que implica la implementación de esta decisión, no pudieron ser mejor empleados a través de políticas más focalizadas que beneficien directamente a los sectores donde se quiere llegar.
En un contexto de recursos fiscales cada vez más escasos, si ya existen entidades como CONADIS o el propio MINDES, más especializadas en el diseño de políticas sociales dirigidas a estos grupos afectados, hubiese sido más eficiente emplear estos fondos en ampliar la cobertura de sus diversos programas que ellas llevan a cabo.
Todo esto sin contar con el pésimo precedente en términos de incentivo al riesgo moral (para qué me preocupo en cumplir con mis pagos si siempre el Estado va a perdonarme la deuda en último momento) que esta medida representa.
En la misma línea va la disminución de la cuota inicial en los programas MIVIVIENDA de 10% a 1%. Si los usuarios piensan ingenuamente que esta política facilitaría su acceso a una vivienda, valdría recordarles que el aparente menor desembolso de dinero de hoy, se verá reflejado posteriormente en mayores cuotas mensuales o plazos más largos en los préstamos.
De otra parte, el ánimo mercantilista de algunos empresarios deseosos hacer rentables sus negocios a costa de favores estatales, parece haber calado en el Ejecutivo, la evidencia más reciente de esto son los S/. 75 millones, provenientes del bolsillo de los contribuyentes, que se emplearían para aliviar situación financiera de la minera DOE RUN, so pretexto de proteger los puestos de trabajo que esta empresa genera.
Lo anterior es más preocupante si tenemos en cuenta que la empresa en cuestión ha venido reprogramando sus compromisos de inversión para la protección del medio ambiente (contenidos en el Programa de Adecuación Medio Ambiental, más conocido como PAMA) en La Oroya, lo cual ha significado que actualmente ésta sea considerada una de las 10 zonas más contaminadas del mundo.
Si tenemos en cuenta el periodo excepcional de bonanza que nuestra mineria tuvo hasta hace poco, se debería suponer que todo empresario del ramo, previsor y conocedor de su negocio se preocupó en generar ahorros suficientes para enfrentar coyunturas adversas como la actual. Si no fue así, tendrá que tomar decisiones duras e impopulares (como despedir personal) a fin de corregir sus errores y mantener, de ser posible, su empresa a flote. Así se supone que son las cosas en una economía de libre mercado.
Todo esto contribuye al deterioro de la imagen de la inversión minera en el país, la cual no tiene que estar reñida necesariamente con una gestión responsable del medio ambiente. Al contario de lo que muchos sectores interesados se empeñan en divulgar entre la población.
Parece ser que, como antaño, el objetivo no es buscar el mayor beneficio para la población, sino asegurar la siempre esquiva aprobación presidencial en las encuestas o también el apoyo interesado de algunos "empresarios " sufiicentemente influyentes.
Parece ser que, como antaño, el objetivo no es buscar el mayor beneficio para la población, sino asegurar la siempre esquiva aprobación presidencial en las encuestas o también el apoyo interesado de algunos "empresarios " sufiicentemente influyentes.
Como se ve, el idiota, a pesar de los esfuezos por contenerlo, siempre se las arregla para salir a la luz.




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