domingo 26 de octubre de 2008

Un Zumbido Celestial.


Grabado itinerantemente entre Londres, New York, La Habana e Islandia. acaba de llegar a mis manos el último trabajo de la agrupación islandeza Sigur Rós, titulado Með suð í eyrum við spilum endalaust ( o en castellano, Con Un Zumbido En Nuestros Oidos Que Nosotros Tocamos Sin Parar), la quinta entrega en lo que va de su trayectoria.


Acompañado ahora por el productor Mark Ellis, màs conocido como Flood y cuyo curìculo incluye colaboraciones con grupos como U2, Depeche Mode, Nine Inch Nails, The Smashing Pumpkins, The Jesus and Mary Chain, The Killers o PJ Harvey, el grupo, esta vez, apuesta a adoptar un formato acústico, con lo cual se ha logrado crear una atmósfera intimista en la que el talento del vocalista Jonsi resalta nitidamente, acompañado sólo por un piano, una guitarra acústica y eventualmente por una sección de cuerdas, vientos, coros o algún instrumento especial como el mellotrón. El proceso de grabaciòn fue en directo e incluso se puede percibir algunos "errores" en la mezcla, como el escuchar los dedos paseaándose por los trastes de las guitarras, sin que ello melle en lo más mínimo la propuesta de la banda.


El disco abre fuegos con Gobbledigook, primer single y vidéo promocional de esta producciòn, un tema de espíritu tribal y festivo, donde la predominancia de tambores alterna perfectamente con las secciones vocales y el acompañamiento de una guitarra acùstica.


La tónica optimista sigue con Inní mér syngur vitleysingur (Dentro de mí canta un lunático), tema más POP que, aunque siempre acústico, denota un trabajo más de equipo, debido a que cada miembro del grupo tiene lugar para lucirse por igual dentro de la canción. Con los dos temas siguientes, Góðan daginn y Við spilum endalaust (Tocamos sin parar), el ritmo se vuelve màs sosegado, retomando un acompañamiento musical minimalista y desprendiendo aquella sensasiòn de tranquilidad que este cuarteto islandez da como impronta a cada una sus composiciones.

El resto del disco se avoca en recrear sensaciones sobrecogedoras en canciones como la estupenda Festival, cuyo climax alcanza proporciones épicas o Ará Batur (Barca), tema grabado en los cèlebres estudios de Abbey Road, con el acompañamiento de un coro de 90 niños, consiguiendo con ello darle ribetes auditivos cuasi celestiales.


Sin embargo, la verdadera sorpresa se encuentra al final, pues con All Alright, la banda se decide a abandonar las mezclas entre su islandez natal y el "hopelandic" (dialecto fonètico creado por ellos mismos) para dar cabida a su primera canciòn cantada en inglés, la cual resulta ser un verdadero homenaje a aquellas relaciones que, aunque terminan, dejan marca en nuestra vida.


En suma, este disco es un correcto ejercicio de virtuosismo acùstico, sin que ello opaque el verdadero propòsito del grupo (y que es la motivaciòn del arte en general) transmitir emociones.





3 comentarios:

Luis dijo...

No creo que en una superproducción de este tipo haya errores de mezcla....pon un link para poder bajarlo ps

Caravatti dijo...

Muy bueno tu blog.
Visita mis blogs (indie, lo-fi, post-rock, psychedelic, twee, shoegaze, krautrock) y me cuentas que te parecen. Saludos.

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Lucianita_alegre dijo...

y el link para oirlos?