jueves 9 de octubre de 2008

Destapando Una Olla de Grillos.

La denuncia que pone al descubierto el negociado bajo la mesa para la adjudicación de lotes petroleros por parte de Perú Petro no hace más que poner en evidencia el alto riesgo de corrupción existente en la administración estatal de los recursos naturales.
Y es que es ilustrativo constatar, según se ha sabido, que la cuestionada empresa Discover resultó ganadora en el proceso de licitación de 4 lotes de exploración, sólo gracias a su asociación con la empresa estatal Petro Perú, excluida, gracias a influencia política, de todo control correspondiente al Sistema Nacional de Inversión Pública o el FONAFE. Con ello, literalmente se le está dando un cheque en blanco para realizar sus inversiones exento de cualquier control que no sea el de la Contraloría General de la República.
Situaciones como la descrita líneas arriba sólo fomentan la aparición de conductas corruptas, pues quienes así se comporten, se ven incentivados a asumir el riesgo de ser descubiertos, porque esta ausencia de controles hace más factible que los comportamientos corruptos sean premiados. Asimismo, la estructura burocrática del mismo Estado favorece la aparición de intermediarios que ofrecen sus "capacidades" de influencia en el poder político para obtener favores de éste.
Si la gestión de nuestros recursos naturales estuviese en manos privadas, el riesgo sería asumido íntegramente por el empresario y para él podría ejercer un trabajo de fiscalización mucho más eficiente del manejo de sus propios recursos.
Por otro lado, el valor testimonial de los audios en los que se cimenta esta denuncia está fuera de discución. Sin embargo, la profusión con la que están apareciendo audios cuestionando seriamente a mienbros del Gabinete Ministerial es más que sospechosa, pues estas "primicias delivery" entregadas sólo a determinados periodistas o medios de comunicación, llaman poderosamente la atención.
Lo anterior, por supuesto, no implica que los funcionarios cuestionados se vean exceptuados de realizar sus necesarios descargos y nuestro sistema democratico tiene ahora, en plena crisis, la oportunidad de demostrar su madurez sancionando a los responsables sin que eso signifique poner en jaque la estabilidad política y económica del país.
Aunque la verdad, luego de la aprobación de la moción de censura del Gabinete, aquella anhelada madurez es aún solamente wishful thinking.