martes 8 de julio de 2008

¿Justas Reivindicaciones?

Al revisar la plataforma de demandas que supuestamente sustenta la convocatoria a un Paro Nacional este 9 de Julio, es interesante constatar que las reivindicaciones laborales brillan por su ausencia. En su lugar, lo más notorio es que los reclamos de la CGTP y compañía tienen un carácterevidentemente político, buscando cuestionar una serie de políticas públicas implementadas por el Ejecutivo recientemente.
Prueba de lo anterior es que recusa una supuesta privatización de las tierras de las comunidades campesinas, supuestamente amparada por el reciente decreto legislativo que uniforma el mercado de tierras a nivel nacional, permitiendo que una comunidad campesina pueda vender o alquilar rápidamente su tierra si es que así lo desea. Al respecto, hay que aclarar que el citado dispositivo legal no obliga de ninguna manera a las comunidades a vender su propiedad y, por lo tanto, no cabe aducir una supuesta "privatización" que perjudique a los comuneros.
Por otro lado, también se evoca el alza del costo de vida como una justificación, diciendo además que frente a esto sólo se han tomado medidas que han beneficiado a muy pocos. En honor a la verdad, hay que decir que, en un contexto internacional donde muy pocos países latino americanos pueden mostrar índices inflacionarios de un sólo dígito, el Perú muestra un desempeño favorable al ser el país con la tercera inflación más baja en latinoamerica.
Ahora bien, es cierto que gran parte de el rebrote inflacionario de los últimos meses tiene un importante componente importado (precios del petróleo o de diversos alimentos), también existe un factor que no se debe descuidar: el crecimiento exagerado de la demanda interna. Sobre este aspecto, la agenda del gobierno debe mantener una política fiscal responsable en lo referente al gasto, lo cual actualmente no se está cumpliendo pues la tendencia del gasto (especialmente de componente corriente) es creciente.
Contrarrestar la situación anterior, obviamente, no da réditos políticos en el corto plazo, pues la mayoría de los Gobiernos Regionales siempre están reclamando por mayor presupuesto para realizar obras de diversa índole. En relación con esto, es más que preocupante constatar que, por citar sólo el año pasado como muestra, del total de los recursos destinados para inversión (construcción de carreteras, escuelas, hospitales, etc)en el presupuesto de las diversas autoridades regionales, sólo se ejecutó el 51%. Esto demuestra que el justificado descontento de las regiones al interior del país no sólo es causado por la inacción o burocracia del Gobernó Central, sino también es responsabilidad de las autoridades regionales que no son suficientemente eficientes en la gestión del dinero con el que cuentan.
Si el aumento del gasto se reflejara sólo en un mayor y mejor gasto de inversión que no sólo utilice mejor la capacidad productiva regional, a través de mejores carreteras, por ejemplo, sino también eleve la calidad de vida de la población en estado de pobreza a través de un mayor acceso a la salud y educación, no se tendría como consecuencia un incremento de la inflación y es en este camino, que deben realizarse esfuerzos.
Como se ve, tal como los propios organizadores lo admiten, el paro de mañana es pretende ser más un instrumento de presión política, que una lucha justa por una serie de reivindicaciones. De la misma manera, hay que advertir que los supuestos "líderes sociales" que lo convocan, buscan con ello tener la presencia dentro de la arena política que el pueblo, elección tras elección siempre les negó y mal harían nuestras autoridades en caer en su juego utilizando el poder represivo de las fuerzas armadas, ya que con ello les darían la excusa perfecta para interpretar su eterno papel de víctimas, el cual, dicho sea de paso, acostumbran interpretar muy bien.