lunes 14 de julio de 2008

Buena Faena.


Después de dos años al frente de la cartera de Economía y Finanzas, Luis Carraza abandona el cargo por la puerta grande, dejando unos indicadores macroeconómicos que son la envidia de toda la región, prueba de ello es que el día de hoy, la exigente calificadora de riesgo Standard & Poors concedío al Perú el Grado de Inversión, siendo la tercera agencia especializada en hacerlo.


Y es que al revisar rápidamente los principales indocadores de la macroeconomía peruana, cualquier analista pondría al país entre sus primeras opciones de recomendación para inversionistas de largo plazo. Un crecimiento de 9% el año pasado, dos años consecutivos de superavit fisca (2.1% y 3% del PBI en el 2006 y 2007 reséctibvamente), un ratio Deuda/PBI de 24% (de el cual la deuda externa es sólo 13%), una inflación que es la tercera más baja de la región, constituyen, de seguro, credenciales irrebatibles.


Todo esto acompañado por un primer paso en la reforma del Empleo Público a través de la publicación de una serie de normas que, entre otras cosas, intentan no sólo formalizar el régimen laboral dentro del Estado, brindado acceso a una serie de derechos laborales (seguro social, vacaciones y pensiones ) a la gran cantidad de personas contatadas bajo la modalidad de Servicios no Personales en el Sector Público; sino que también se crea una entidad encargada de la capacitación y formación de Gerentes Públicos, con lo cual parece ser, se está apostando, por fin, por la meritocracia como elemento fundamental en el ascenso en la carrera pública. Obviamente, el verdadero efecto de estas normas se verá en el momento de su implementación cuando, por ejemplo, se aprueben los reglamentos de cada norma. Además, se supone que el Gobierno ha hecho un análisis costo beneficio de este tipo de dispositivos, pues se debería tener un cuenta si es verdaderamente sostenible en el tiempo que el Estado subsidie parte del costo que implica brindar seguro y pensiones a los beneficiarios. Todo esto porque la actaual situación de abundancia de recurosos no será permanente y se debe preveer que tarde o temprano vendran tiempos de vacas flacas.


Así pues, no se debe caer en falsos triunfalismos, porque, por ejemplo, para ver el verdadero efecto de la política fiscal aparentemente superavitaria, sería necesario descontar la influencia de los mejores precios de las exportaciones peruanas (principalmente en el sector Minero), de tal manera que podamos comparar magnitudes en términos reales. Si se realiza este ejercicio, según estimaciones de la Universidad del Pacífico, el aparente superavit fiscal se torna neutro. Lo anterior no hace más que confirmar que sería iluso pensar en que la bonanza actual de la que gozamos será algo permanente. Esto,según parece, también es una preocupación del ministro saliente, quien ha expresado más de una vez la necesidad de aumentar y mejorar la inversión pública y contener lo más posible el componete corriente del Gasto Público (sueldos y salarios, bienes y servicios, etc). Prueba de ello es que, según cifras del Ministerio de Economía, ha habido un fuerte incremento, a mayo de este año, en lo concerniente a Gastos de Capital, especialmete en Formación Bruta de Capital Fijo (27%), la cual representa inversión en compra de eequipamiento nuevo y obras, ejecutadas por los gobiernos regionales.


Ahora bien, es cierto que se está dedicando más dinero a Gasto de Inversión, pero la pregunta que queda flotando es que si este tipo de gasto se está haciendo de la manera más eficiente posible. Supuestamente el Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) vela por una asiganación eficiente de este tipo de gasto. Sin embargo, el constatar que, por citar sólo un ejemplo, en el 2007, los gobiernos regionales sólo ejecutaron el 51% de los cuantiosos recuros destinados para inversión con los que cuentan (conatando además con un 73% de sus proyectos declarados viables por el SNIP), parece evidenciar que la tan anhelada asignación eficiente de este tipo de gasto es aún una tarea pendiente.


Lo anterior tiene importantes implicancias si se tiene en cuenta que gran parte del descontento al interior del país es causado precisamente porque los ciudadanos no ven traducidas en mejores carreteras o mayor acceso a salud y educación, la tan mentada bonanza macroeconómica. si el Gobierno no atiende esta problemática, la población de estas zonas siempre será un caldo de cultivo para liderazgos radicales que busquen desestabilizar el estado de Derecho. Los hechos acaecidos recientemente en Madre de Dios en el contexto del "Paro Nacional" son una alerta en ese sentido.


Como se ve, si bien estamos en el camino correcto, aún queda mucho por recorrer y el sucesor de Carranza, Luís Valdiviezo, de hecho lo sabe.