lunes 2 de junio de 2008

Yendo Cuesta Arriba.


Uno de los primeros conceptos que se aprende al estudiar Teoría Económica es la llamada Elasticidad, que no es otra cosa que un indicador para medir las variaciones porcentuales en la cantidad demanda de un bien ante variaciones porcentuales de su precio.

Cuantos más sustitutos tenga un bien, más elástico será, y una pequeña variación en su precio, causará una gran variación en la cantidad demandada. Por ejemplo, si el precio de del mercado del té se dispara, la cantidad demandada de este bien disminuirá, pues el consumidor preferirá sustituir este producto con otro como el café. Este hecho tiene el efecto de que, si los productores no están organizados adecuadamente, tienen poco poder de negociación para fijar precios, pues si deciden subirlos, en el caso de que el bien sea elástico, los consumidores buscarán rápidamente un sustituto.

En el caso del petróleo, se da una situación contaría a la descrita en el párrafo anterior, pues al ser este combustible, la fuente de energía fósil más usada y, teniendo en cuenta, a la vez, el aún limitado desarrollo de fuentes de energía alternativas (eólica, solar, biocombustibles, etc); el consumidor no tiene demasiadas opciones a las que migrar en caso de alzas importantes del precio. Es decir, el bien en cuestión es bastante inelástico. De la misma manera, los productores de petróleo, si se encuentran adecuadamente organizados mediante la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), con lo cual tienen bastante margen de negociación en la fijación del precio de este comoditiee.

Estos factores explican en buena medida el porqué el precio de este bien ha podido mantener una tendencia creciente, llegando incluso a alcanzar niveles históricos en las últimas semanas. Así por ejemplo, el petróleo WT1 (West Texas), en el periodo comprendido entre el 21 y el 28 de mayo alcanzó la cifra de US$131 dólares el barril., lo cual representa un aumento en términos mensuales y anuales de de 6.8% y 107.5% respectivamente, tal como se muestra en el cuadro superior, elaborado por el Banco Central de Reserva del Perú.

Por otro lado, para comprender mejor este fenómeno, vale la pena analizar las características especiales del mercado del petróleo, tanto por el lado de la demanda como por el de la oferta. Así pues, es interesante constatar que según cifras de la Energy Information Administartion, para el año 2007, alrededor de 57% de la demanda mundial de petróleo provino de los países desarrollados, integrantes de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) a lo que hay que agregar que, dado el fuerte crecimiento de economías emergentes como la China e India, la demanda también se incrementa. Muestra de ello es que, también para el año 2007, China ya llegó a representar el 9% de la demanda mundial de petróleo, mientras que los países fuera de la OCDE representaron el 29%.

Por el lado de la oferta, el 41%, para el 2007, según la misma fuente, del suministro mundial de petróleo provino de países integrantes de la OPEP, los cuales, en su mayoría poseen la característica de ser gobiernos autoritarios o democracias poco institucionalizadas, con una participación fuerte del Estado en sus economías ( allí están los casos de Irán, Irak, Nigeria, etc) dejando el Sector Hidrocarburos en manos de empresas estatales como la mexicana PEMEX o la venezolana PDVSA, relacionadas frecuentemente con casos corrupción, pues son susceptibles de manejo político ajeno de una administración eficiente. Todo lo cual ha llevado a un escenario con una producción declinante del petróleo que ha llevado a un desbalance entre oferta y demanda, el cual se ha traducido en la tendencia alcista del precio del petróleo que el mundo ahora padece.


Frente a esto, hay medidas que los gobiernos en realidad están tomando para mitigar los efectos de una situación como ésta en el corto y el largo plazo. Por ejemplo, el corto plazo, muchos gobiernos han optado por establecer fondos de estabilización, mediante los cuales el gobierno subsidia parte del precio que enfrentan los consumidores de gasolina, a fin de que un aumento importante en el precio del principal insumo de ésta (el petróleo) no sea transferido inmediatamente a los consumidores. Sin embargo, ante la tendencia creciente del precio del petróleo, que según Goldman Sachs, llegará a US$200 dólares el barril hacia el 2009, esta política no se hace aconsejable ya que la gran cantidad de recursos que se necesitaría para llevarla a cabo, a esos niveles de precios, excedería la capacidad del más blindado de los fondos de estabilización. Prueba de ello es que, por ejemplo, recientemente, el gobierno peruano se vio obligado a excluir del fondo de estabilización a las gasolinas de alto octanaje.


Claro, se debe tener sumo cuidado en el manejo de este fondo de estabilización, pues si bien es cierto, es necesario sincerar el precio del combustible, evitando en lo posible, mantenerlo artificialmente a un nivel determinado mediante un mal uso del fondo, también es importante reconocer que el petróleo y sus derivados tienen una influencia directa en la expectativa de los agentes económicos sobre comportamiento del nivel general de precios,mejor conocido como inflación; por lo cual, el Gobierno peruano, también decidió reducir el impuesto selectivo al consumo de los combustibles a fin de moderar en cierta medida, los efectos de este sinceramiento en el consumidor final, todo lo cual significaría, según estima el Ministerio de Economía y Finanazas peruano, una menor recaudación por S/. 844 millones de nuevos soles.

En el mediano y largo plazo, para países con perspectivas de exploración y explotación de yacimientos de petróleo, como es el caso peruano, se debe permitir la inversión privada para el mejor aprovechamiento de estas oportunidades. Asimismo, se debe buscar desarrollar fuentes de energía alternativa como el gas natural, los biocombustibles de caña aceitera., etc. Todo esto, asegurando a la vez, una explotación racional de recursos que no provoque carestía o escasez de alimentos (tal como lo muestra el caso del etanol producido sobre la base de maíz). Como se ve, la tarea no es fácil pero constituye un punto de agenda que tenemos pendiente aún.


Una versión de este artículo aparece en la edición de Junio de la revista Peruanos en USA.