viernes 23 de mayo de 2008

Bienvenidos al Café Tacuba.


Café Tacuba se reencontró con sus seguidores peruanos, luego de once años de ausencia. El escenario escogido fue el anfiteatro del Parque la Exposición, el cual, recién caída la noche, comenzó a recibir a gran cantidad de personas que formaron largas colas para ingresar al recinto.


Sin embargo, el recital no tuvo como marco un lleno total, pues conforme entraba la gente, se comenzaron a notar grandes claros en la zona media de las graderías. A pesar de ello, los músicos subieron al escenario pocos minutos después de las nueve de la noche, los primeros acordes de Seguir Siendo, primer corte de su último disco SiNo, comenzaron a sonar, invitando a los concurrentes a iniciar un recorrido lo sufiicentemente largo para conocer (los recién iniciados) y disfrutar el trabajo de esta talentosa agrupación.


El repertorio fue sobre todo una revisión de los temas que hicieron de Café Tacuba la mejor banda que el rock mexicano trajo en los noventa. Así por ejemplo se pudo escuchar la divertida La Locomotora (del álbum Revés/Yo Soy de 1999), El Fin de la Infancia( que fue dedicada, por el vocalista Cosme, durante el concierto, a Piero Bustos y la gente del limeñísimo Averno), Las Flores (del disco Re) o la original La Chilanga Banda (del disco Avalancha de Éxitos).


Todo esto, claro está, muy bien combinado con muestras de su más reciente trabajo disponible en tiendas. Allí estuvieron, por nombrar sólo algunas, Lo Tengo Todo, con un buen trabajo de voces de Cosme, Enmanuel del Real (tecladsta y guitarrista de la banda) y Enrique Rangel (bajista del grupo), los singles Esta Vez (bastante oscura como para ser elegida tema promocional, si me preguntan) y Volver a Comenzar, cuya sección rítmica disco de bajo, batería y arreglos de teclados hicieron bailar a toda la audiencia, así como también no faltaron las menos conocidas, aunque destacables, El Outsider y 53100. Además no dejaron de lado temas del Cuatro Caminos, como Cero y Uno y Puntos Cardinales o su versión del tema de los chilenos Los Tres, Déjate Caer.


Mención a parte merece que el reclamadísimo hit La Ingrata fue interpretado casi a la mitad del concierto, cuando, dicho sea de paso, el público de las zonas altas, había logrado llenar los claros de las zonas intermedias, escamoteando la vigilancia del personal de seguridad que no tuvo más remedio que hacerse de la vista gorda. Todo esto le dio al espectáculo el marco que merecía, logrando además que la banda interactuara con sus seguidores en un ambiente de intimidad y familiaridad que era fácil de percibir.


Prueba de ello es que luego de tocar la Chica Banda(con coreografía incluida), los tacubos abandonaron el escenario por unos minutos, regresando en olor a multitud, regalándonos la conocida balada Eres, cantada por Del Real, así como también El Baile y el Salón, e iniciando una sección que Cosme llamó "la hora de las complasencias", en la cual el público elegía, a la carta, el tema que querían escuchar. Gracias a ello pudimos disfrutar, por ejemplo, del irrreverente "cover" de las Flans No Controles, la desgarradora balada Esa Noche, Una Mañana y la versión del tema de Leo Dan Cómo te Extraño.


Sin embargo, la agrupación tenía una sorpresa para cerrar su presentación ante el público peruano, interpretando una versión libre del clásico tema de los Saicos Demolición, detalle que fue contestado por la concurrencia con una cerrada ovación.


Claro, quedaron en el tintero canciones como María, Las Persianas, Rarotonga o Alarmala de Tos, pero el saldo fue más que positivo y estos chicos de Juarez demostraron con creces que aún tienen mucho que ofrecer para enriquecer el, en apariencia anémico panorama del rock latino actual