jueves 13 de diciembre de 2007

Los Vimos Volver: El Concierto


Soda Stereo saldó con creces la deuda pendiente que tenía con sus seguidores peruanos, al incluir a Lima en su gira de reaparición y, hasta el momento, despedida.
Todo el espectáculo, en las dos fechas que ofrecieron en la capital peruana, obedecía a un concepto audiovisial en el que las luces e imágenes de las pantallas gigantes, complementaban casi a la perfección con cada canción.

La Llamada Trilogía del Rock, no pudo elegir, para aquella noche de 9 de dicembre que pude presenciar su desempeño en vivo, un mejor tema para iniciar lo que iba a ser un extenso recorrido por su trayectoria musical. Juegos de Seducción proporcionó la atmósfera adecuada para invitar a la audiencia al mundo, a veces complejo, de la música de Soda Stereo, dejando, desde el inicio, bien en claro por qué son considerados una de las bandas más influyentes de Latinoamérica.

La siguiente canción en lista fue Tele Ka, un verdadero hit ochentero que dejó sin gargantas a todos los asistentes al Estadio Nacional. Aquel tema despertó en mí cierta desconfianza, pues pensé que la banda argentina cedería a la tentación de darle prioridad a aquellas canciones que, aunque exitosas, eran totalmente prescindibles musicalmente hablando (lease Mi novia Tiene Bisceps, Jet Set, Te Hacen Falta Vitaminas o esperpentos por el estilo, que hace 20 años colocaron a esta agrupación, engañosamente, al nivel de los perfectamente intrascendentes Hombres G)

Felizmente, mis temores comenzaron a desvanecerse al escuchar Imágenes Retro y Textura, dos muestras no muy conocidas de su diverso repertorio, pero de calidad notoriamente mayor a los que reseñé anteriormente.

Sin embargo, por increible que parezca (pues en conciertos de este nivel uno tiende a pensar que todo está calculado al milímetro), el azar tenía guardada una broma para aquel trío de estupendos músicos. Hacia la mitad del tema Texturas, sorpresivamente la guitarra de Cerati enmudeció, dejando atónita a toda la concurrencia que colmaba El Nacional. La molestia del lider de la banda era más que evidente, se paseaba por el escenario, eperando que los encargados del sonido solucionaran el percance sin obtener respuesta.

El público, por su parte, supo comprender la contingencia y no dejó en ningún momento de espresar su apoyo a la banda arengándola con un motivador ¡Sí se Puede !, lo cual, de seguro mejoró el ánimo de los músicos, quienes, ciertamente, con el desperfecto, habían recibido un fuerte golpe a sus egos.

La espera duró aproximadamente diez minutos, el sonido regresó y el grupo interpretó Textura nuevamente. Sin embargo, al ver las pantallas gigantes era fácil darse cuenta que tenían problemas de retorno (es decir no se escuchaban ellos sobre el estrado), pues se miraban continuamente tratando de mantener la coordinación, disimulando el mal rato. Obviamente, la mayoría de gente no se percató de estos detalles, porque, para ese momento, ya estaban envelecidos frente a sus ídolos.

De la misma manera, después del tropiezo reciente, no fue fácil para los técnicos, encontar la ecualización perfecta sobre la marcha, entrando sin opción a un esquema de ensayo y error que afectó desigualmente unas cuantas canciones, entre las que se contaban Picnic en el 4°B, Signos,Corazón Delator, Hombre al Agua y Cuando Pase el Temblor, esta última con un arreglo irreverente estiilo regueetón hacia el final.

Paulatimnamente, el problema se fue solucionando y al llegar el turno de Perisiana America, Soda Stereo ya tenía al público en el bolsillo. Debo mencionar, en honor a la verdad que supieron armar un excelente repertorio, intercalando los reclamadisimos hits con canciones no tan conocidas, pero de calidad incuestionable como Fue, En remolimos, Final Caja Negra, No Existes y la estupenda Sueles Dejarme Solo. Además, tuve la suerte de que interpretaron dos de las que considero sus mejores canciones y en las que Cerati deemostró que es un excelente guitarrista. Me refiero a Primavera 0 y Un millón de Años Luz.

Luego de tocar De Música Ligera, la agrupación abandonó por primera vez el escenario por unos minutos, para retornar en olor de multitud para interpretar tres temas más: Disco eterno, Cae el Sol (otro gran tema algo más conocido) y Prófugos.

Se retiraron del estrado, esta vez por más tiempo, logrando engañar a la gente que de a pocos comenzaba a abandonar el recinto, para retornar por última vez con tres canciones más, cerrando la velada, para mi pesar, con la solicitadisima Te Hacen Falta Vitaminas.

Sin embargo, después de cuatro horas de espera, tres horas de un excelente concierto y treinta canciones, puedo decir que el saldo fue positivo y me alegra el haber sido parte de aquella emocionante e intensa experiencia que tuvo lugar aquella noche.

No soy un ser gregario, pero debo admitir que el haber participado en ese ritual tribal que tenía a la música como principal protagonista, va a ser algo que siempre voy a recordar gratamente.